Si alguien busca el PDF de esto: no existe. Solo existimos tú y yo en este día exacto, con los dedos fríos y el corazón imprimiendo un archivo que nadie pidió. Descárgalo aquí: en la memoria. O no lo hagas. Los tulipanes en diciembre no necesitan lector. Necesitan un loco que los riegue cuando todo el mundo dice que no florecerán.